POSIBLES ALTERACIONES
En el embarazo se presentan muchos cambios, que pueden dar lugar a alguna patología, y debes estar preparada para afrontarlos como algo normal. Estos son los más comunes:
1. DIABETES GESTACIONAL
La diabetes gestacional es cualquier grado de intolerancia a la glucosa que se detecta por primera vez en el embarazo. Es uno de los principales factores de riesgo para el futuro desarrollo de la diabetes tipo 2 y de futuras complicaciones durante el embarazo (como excesivo aumento de peso, preeclampsia,(hipertensión inducida por el embarazo, asociada a edema y albuminuria) y el parto (riesgo de parto prematuro o parto por cesárea).
Para diagnosticarla se suele realizar una prueba de glucosa a las 24-28 semanas, que es cuando aumenta el riesgo. La diabetes gestacional afecta en España aproximadamente a un 10% de mujeres embarazadas, el riesgo es mayor en:
- Obesidad
- Antecedentes de diabetes en otros embarazos.
- Mujeres mayores de 35 años.
Su alimentación:
Una vez diagnosticada, la primera opción de
tratamiento siempre es el control de la dieta y
ejercicio. No es necesario eliminar los hidratos
de carbono pero sí controlarlos:
- Vigila que las raciones de hidratos de carbono no sean excesivas o redúcelas sin eliminarlas.
- Distribúyelos bien a lo largo del día, manteniendo un mínimo en cada toma para mantener la glucemia baja y estable.
- Elige alimentos integrales, legumbres, frutas y verduras cuyo índice glucémico es más bajo, es decir, pasa más lentamente esa glucosa a sangre.
- Evitar los dulces ricos en azúcares simples.
- Para incluir ácido oleico que aportan antioxidantes y reducen su riesgo se recomienda: elegir aceite de oliva, preferiblemente virgen extra, para cocinar diariamente.
- Consumir 2 – 4 puñados de frutos secos a la semana
2. PREECLAMPSIA
Más que una enfermedad, la preeclampsia es
una sintomatología que se caracteriza por:
- Hipertensión arterial
- Pérdida de proteínas en la orina (proteinuria)
- Edemas o retención de líquidos en las extremidades.
Es importante que controles los valores de tensión arterial para prevenir su aparición y complicaciones, que no supere los 140/90mmHg.
Con un adecuado cuidado médico, la evolución suele ser buena, pero en los casos más graves puede poner en riesgo la vida del bebé
y de la madre, por lo que se suele recurrir a un
parto prematuro.
Afecta a entre un 5 y 8% de las mujeres embarazadas y suele aparecer en el tercer trimestre. Existen factores que aumentan el riesgo de padecerla:
- La hipertensión
- Diabetes y/o obesidad antes del embarazo
Su alimentación:
- Bebe 2 litros de agua diarios, o 8-10 vasos.
- También puedes recurrir a sopas o infusiones para incrementar la ingesta de líquidos.
- Evita el exceso de sodio evitando la sal de mesa.
- Utiliza mejor otras especias para cocinar con sabor.
- Asegura diariamente el consumo de verduras y hortalizas en comida y cena, y al menos 3 piezas de fruta al día.
3. ESTREÑIMIENTO
El estreñimiento es una de las alteraciones
más comunes en el embarazo, producida en
parte porque la movilidad intestinal disminuye
para mejorar la absorción de nutrientes.
Para mejorar el tránsito intestinal es fundamental asegurar el consumo de fibra, que se
encuentra en:
- Legumbres
- Pan, cereales y derivados integrales.
- Verduras y hortalizas, especialmente las de hoja.
- Frutas, preferiblemente piezas.
También es importante llevar un correcto hábito intestinal, procurando la evacuación al
levantarse o después de las comidas, que es
el momento de mayor motilidad intestinal, y
destinándole el tiempo necesario.
Otros factores dietéticos que influyen en el
tránsito intestinal son:
- Grasa. Si consumes muy poca grasa, empeora el tránsito, por eso, consume al menos 4 cucharadas de aceite de oliva diarias durante el embarazo.
- Agua. 2 litros diarios
- Consumo de Probióticos, que son bacterias que pueblan el colon y mantienen un equilibrio en nuestra microbiota intestinal, fundamental para prevenir el estreñimiento.
- Para mejorar, puedes tomar al menos un yogur al día.
4. TOXOPLASMOSIS
La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa producida por un parásito, que se contagia
por el contacto con excrementos de gato, o
con el consumo de aguas o vegetales contaminados y carne cruda, especialmente de cerdo.
- Evita la carne o embutidos crudos, como el jamón serrano, chorizo o salami, y lávate bien las manos después de manipular estos alimentos.
- Congela la carne antes de cocinarla y luego aumenta el tiempo de cocción.
- Lava y pela frutas y verduras antes de consumirlas.
- Emplea medidas de higiene básicas, como lavarte las manos al cocinar y antes de comer





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